Trocanteritis o Bursitis de cadera

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Trocanteritis o Bursitis de cadera

Explicación breve anatómica a tener en cuenta :

Antes de entrar a valorar la patología, debemos tener presente que esta articulación está conformada por la relación entre la cabeza femoral y la zona donde ésta se aloja en el hueso iliaco, más comúnmente conocida como fosa acetabular.

La disposición en el espacio de la cabeza femoral es hacia arriba, adentro y adelante, para asegurar una mejor coaptación en la fosa acetabular.

Dicha articulación consta de membrana sinovial (tapiza el interior de la capsula articular) y capsula articular (densa y dura para dar mayor estabilidad a la articulación).

Esta capsula es mucho más densa en su parte anterior y superior ya que la sujeción ósea  en ese punto es menor.

Reforzando a la capsula contamos con los potentes ligamentos anteriores y posteriores.

Esta articulación goza de mucho movimiento en comparación con otras articulaciones (flexo-extensión, rotación interna-externa, abducción-aducción) y es asiento frecuente de disfunciones secundarias (trastornos viscerales, posturales) que conllevan alteraciones funcionales de adaptación a la columna lumbar, articulaciones sacroiliacas y rodillas.

Cuando existe una patología en la cadera, hay que tener en cuenta las posibles variaciones en el eje del cuello del fémur y la diáfisis ya que  un ángulo mayor o menor  a 130º puede determinar una mayor sobrecarga en la articulación y el sufrimiento por tanto en la articulación, así como tener en cuenta la tipología musculo articular de la persona que tenga la bursitis o la trocanteritis,  ¿tiene más o menos rotación de fémur hacia interno, externo? ¿Tiene su centro de gravedad desplazado hacia delante o hacia atrás? ¿Cadera expulsiva o protusiva? Estos factores son muy importantes de diagnosticar para luego tener un tratamiento más efectivo en la musculatura implicada.

BURSITIS;

Ésta patología afecta más a las mujeres en proporción que a los hombres, sobre todo en una franja de los 35 a 65 años.

Tenemos dos bursas;  una a nivel del trocánter mayor (protuberancia ósea) del fémur, que es la que da origen a “bursitis trocantérea “, la otra bursa es la del psoas-iliaco ubicada en la zona de la ingle, que da un dolor referido a dicha zona.

La bursa es una bolsa rellena de líquido sinovial que tiene la función de amortiguar golpes y fricciones que se producen en los diferentes huesos, tendones y  músculos.

Síntomas:

Generalmente comienza con un dolor punzante e intenso que se extiende al exterior del área del muslo. Puede llegar a progresar en su extensión transformándose en una neuralgia (una mayor irritación del territorio nervioso afectado).

Las molestias pueden ser más notables al apoyarse del lado del dolor, al levantarse de una silla tras llevar un rato sentado, tras dar un paseo largo e incluso subir –bajar escaleras.

Causas;

-Por sobrecarga repetitiva (uso excesivo) en actividad deportiva

-Traumáticas (muy típica de los porteros de futbol, artes marciales, accidentes tráfico)

-Enfermedades de la columna (escoliosis, artritis lumbar)

-Dismetría de piernas.

-Cirugías anteriores  (implantes de cadera o intervenciones en cadera)

-Espolones óseos

-Embarazo (etapa donde hay muchos cambios a nivel de cadera y pelvis)

-Disfunciones osteopatías estructurales y viscerales (sacro, iliaco, lumbares, rodilla, pie)

Tratamiento;

Desde el punto de vista médico se suelen aplicar antiinflamatorios y sobre todo infiltraciones de corticoides. No es del todo efectivo ya que no se elimina realmente la causa que ha provocado el cuadro patológico, y por tanto posiblemente existan recidivas y fibrosis en la zona afectada.

Como he empezado diciendo, hay que tener muy en cuenta como está la articulación de la cadera, como está el sacro en relación con la pelvis, y a su vez como esta todo en relación con la tipología de la persona en cuanto a sus cadenas musculares predominantes, que nos pueden llevar a una posición de apertura o de cierre pélvico y de cadera, fijando articulaciones y sobrecargando el sistema musculo esquelético  por tener que estar manteniendo una posición constantemente.

Una vez se llega a realizar un buen diagnóstico, se puede comenzar a trabajar en las zonas afectadas para ir devolviendo la armonía de movimientos en las articulaciones  y el equilibrio de tensiones musculares, que nos llevará a una mejor gestión de los esfuerzos y recuperación de los mismos, desapareciendo por tanto el dolor agudo producido  por la bursitis.

 

Si tenéis alguna duda al respecto, no dudéis en hacernos llegar vuestras preguntas a través de nuestro consultorio, estaremos encantados de contestaros.

 

5 Comments

  1. PAULA MINGOARRANZ VILLALBA 3 de abril de 2017 at 17:08 - Reply

    Hola, somos alumnos de Fisioterapia de la Universidad Francisco de Vitoria, estamos llevando a cabo un trabajo sobre la trocanteritis,y queríamos preguntar una duda que tenemos acerca del psoas-iliaco, ya que tras hablar con otros fisioterapeutas nos han comunicado que es importante prestar atención al psoas, pero no sabemos exactamente el porqué.

    Como hemos leído en la información que se comunica en esta página web, el psoas posee también una bursa, entonces nuestra pregunta es si el psoas-iliaco se ve afectado debido a que los músculos que llegan al trocánter mayor comienzan a apoyarse en el psoas provocando una sobrecarga de este músculo y por lo tanto de su bursa, nosotros con esta pregunta nos estaríamos refiriendo al trocánter mayor de la pierna derecha.

    Un saludo y gracias

    ALUMNOS DE LA UNIVERSIDAD FRANCISCO DE VITORIA

    • Jesús Gordillo Sanabria 6 de abril de 2017 at 20:39 - Reply

      Buenas tardes Paula,
      efectivamente como dices, la bursa puede llegar a engrosarse debido a la fricción a la que se ve sometida por músculos de la zona pelvitrocanterea, y este motivo puede variar dependiendo de la fisiología, cadenas musculares del paciente, por no mencionar problemas de índole del aparato digestivo.
      El músculo por sí mismo, debería ser capaz de recuperarse de esa ” sobrecarga “. El problema es que la lesión de trocanteritis suele ser una mezcla de todo una alteración del sistema pélvico / cadera. Y es ahí donde radica el trabajo multidisciplinar, médico, fisioterapeuta para tratar de esclarecer a través de la sintomatología , como actuar con el paciente y enfocar un tratamiento global para mejorar su patología, que en la mayor parte de las ocasiones alteran sus actividades de la vida diaria.
      Un saludo.

  2. PAULA 6 de abril de 2017 at 21:07 - Reply

    Hola, muchas gracias por aclarar todas nuestras dudas, nos ha sido de gran ayuda la información que nos ha transmitido, estamos muy agradecidos.

    Un saludo y muchas gracias

    ALUMNOS DE LA UNIVERSIDAD FRANCISCO DE VITORIA

  3. Patricia Gutiérrez Ojeda 23 de julio de 2018 at 04:10 - Reply

    Hola! Tengo 30 años y curso mi segundo embarazo. Durante el primero, me diagnosticaron bursitis bilateral de cadera, luego de varios diagnósticos previos (como pinzamiento pélvico). En mi primer embarazo, el dolor se hizo más tarde pero vidente luego de la semana 25, pero ahora no soporto el dolor desde la semana 19 aproximadamente… Agradecería mucho poder orientarme para proseguir con mi embarazo de la manera más tolerable posible. Muchas gracias

    • Daniel Fernández Pastor 22 de agosto de 2018 at 13:32 - Reply

      Hola Patricia,
      disculpa la tardanza en contestar pero estamos saturados.
      Te recomendamos que acudas a un Fisioterapeuta especialista en tratamiento de pelvis y cadera, ya que este tipo de patología es altamente solucionable con Fisioterapia y Osteopatía. En mujeres embarazadas aumenta la relaxina en vuestro cuerpo y esta puede ser la causa ( además del aumento de peso) de la aparición de la lesión
      Un saludo!

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