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Acúfenos, esos pitidos molestos…

Se conocen como acúfenos  a toda aquella percepción de ruido o zumbidos en los oídos o en la cabeza en forma de pitido más o menos agudo sin que exista una fuente exterior de sonido y sin que se registre una actividad vibratoria coclear (fenómeno que se produce ante un ruido exterior).

Los acúfenos o zumbidos en los oídos son un síntoma frecuente que afecta a la población en mayor o menor medida y que suele estar asociado a factores como la edad o las exposiciones a fuentes de ruidos.

Ante la presencia de este síntoma, es necesario explorar el oído y la vía auditiva para descartar que no exista un problema a nivel central (acudir al médico otorrinolaringólogo u ORL).

En ocasiones, tras la exploración y evaluación de pruebas médicas, no existe ninguna causa médica que al otorrino le haga pensar en que exista alguna alteración en el sistema (oído externo, medio, interno , rinofaringe y nervios principales) pero el paciente sigue presentando molestias y por tanto afecta a su calidad de vida y descanso.

 

¿Cómo reconocer los síntomas del acúfeno?

El principal síntoma y más característico de los acúfenos es la percepción de pitidos o zumbidos en los oídos que no proceden de una fuente sonora externa. El origen de estos molestos sonidos es una interpretación incorrecta de los impulsos nerviosos por parte del cerebro.

Aparte de estos pitidos o zumbidos, otros síntomas asociados al acúfeno pueden ser el dolor de oído y cabeza, así como los vértigos y sensación de mareo.

Atendiendo precisamente a la persistencia de estos síntomas podemos diferenciar dos tipos de acúfenos: los agudos, que se manifiestan en periodos breves, no implican pérdida auditiva y desaparecen espontáneamente, y los crónicos, que persisten durante más de seis meses.

En el caso de los acúfenos crónicos, la afectación de la calidad de vida puede ser importante y pueden existir dificultad para conciliar el sueño, incapacidad para concentrarse en los estudios o en el trabajo, irritación, ansiedad o fatiga.

Posibles causas que originan los acúfenos.

No hay una única causa que explique la aparición de acúfenos, si bien los especialistas coinciden en señalar que uno de los principales factores de riesgo es la exposición prolongada a ruidos de elevada intensidad.

Los acúfenos no suelen ser un síntoma de una enfermedad grave pero se recomienda acudir a un especialista para descartar, en primer término, un problema auditivo.

También pueden derivar en acúfenos:

  • Las infecciones en los oídos (otitis).
  • Traumatismos en el cráneo-cervicales.
  • Barotraumatismos (equilibración de presiones).
  • La enfermedad de Ménière.
  • La disminución de riego sanguíneo o del drenaje en el oído.
  • Problemas en las cervicales o mandíbula (A.T.M).
  • El cerumen compactado en el oído.
  • Neuritis (irritación del VII par craneal o estatoacústico).
  • Schwannoma (tumor células auditivas).
  • Aneurismas (dilataciones vasculares).
  • HTA (hipertensión).

Tratamientos.

Podemos decir que lo esencial en este tipo de patologías es acertar con el diagnóstico, ya que como podeis observar, muchas pueden ser las causas que dan lugar a un acúfeno.

Unos de los tratamientos indicados es el “TRT” que consiste en un reentrenamiento de los centros corticales y subcorticales del procesamiento del acúfeno para hacer que el paciente no sea consciente de él.

En cuanto a la competencia desde el punto de vista de la fisioterapia y la osteopatía , también podemos servir de gran ayuda al paciente con acúfenos.

¿Y cómo puede ayudarme el fisioterapeuta?

El fisioterapeuta al igual que el médico, realizará una exhaustiva anamnesis al paciente para conocer si han existido traumatismos de importancia, procesos infecciosos, mareos o vértigos asociados, estado del equilibrio, antecedentes, medicación habitual, enfermedades vasculares, disfunciones de ATM, ortondoncia, implantes dentales, cirugías realizadas hasta la fecha…

Será muy interesante poder ver el funcionamiento de sistemas como el cráneo, sobre todo a nivel del hueso temporal, SEB, maxilar superior, cigomático-malar (A.T.M.) que pueden tener una gran incidencia a través de de sus estructuras de unión (hueso, ligamentos, musculatura…) con otras estructuras del propio cráneo y también con la rinofaringe (trompa de Eustaquio, senos paranasales así como vías nerviosas que pueden verse afectadas por la alteración de las estructuras anteriormente mencionadas.

Por supuesto a nivel cervical habrá que realizar una exploración concienzuda para determinar si existen o no disfunciones que puedan estar alterando la irrigación sanguinea o el drenaje venoso a estructuras del cráneo y rinofaringe que puedan contribuir a alterar el delicado equilibrio del sistema auditivo.

 

Esperamos que este interesante artículo sobre los acúfenos os sea de utilidad y os haya resuelto vuestras dudas sobre esta patología.

 

 

By |16 de diciembre de 2018|Noticias|0 Comments

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